Vacunas, siempre necesarias.

Vacunas, siempre necesarias. Vacunas, siempre necesarias.

Vacunas ¿sí o no? No hay espacio a la opción, vacunar es prevenir y la prevención es siempre imprescindible.

Cada vez es más frecuente encontrar  gente que ha tomado el camino hacia lo natural. Decididamente es una buena opción, pero cuando se ponen los pies en un camino, no sabes dónde te pueden llevar tus pasos, y desgraciadamente, caminando por una hermosa vereda se corre el riesgo de llegar demasiado lejos y caer en peligros que se hubieran podido evitar con un poco de cabeza y precaución. La veterinaria holística está comenzando a cuestionar la eficacia de la vacunación y a querer sustituirla por los beneficios de la alimentación. Qué duda cabe que una alimentación sana y equilibrada es más que beneficiosa para la salud de cualquier ser vivo y que favorece un buen estado físico, reduciendo el riesgo de enfermar, pero la prevención debe ser siempre prioritaria y hoy por hoy las vacunas siguen siendo la opción más eficaz y segura.

¿Qué es una vacuna?

Entendemos por vacuna la inoculación preventiva de agentes similares a los que provocan una enfermedad en concreto con el objetivo de crear anticuerpos que protegerán en el futuro de dicha enfermedad al organismo al que se le ha suministrado. Cuando el animal vacunado entre en un contacto posterior con los gérmenes causantes de la enfermedad los anticuerpos ya existentes evitarán que esta vuelva a aparecer, ya que el organismo es ya inmune ante estos gérmenes en concreto.

La vacunación de mi gato

El plan de vacunación de un gato ha de ser realizado siempre por un profesional veterinario. Éste realizará una revisión completa del animal y creará un calendario de vacunaciones de acuerdo con el estado de salud y la edad de  nuestro compañero. Dicha revisión deberá incluir las pruebas para diagnosticar dos peligrosas enfermedades: La leucemia y la inmunodeficiencia felina. Una vez asegurada su buena salud comenzará el proceso de vacunación que se haya decidido.

Por lo general es importante comenzar el calendario de vacunaciones a partir de las 8 semanas de vida del gato. Antes de ese periodo los cachorros están protegidos con las defensas que la madre les trasmite a través de la leche. A partir del momento en el que el animal deja de ser alimentado por su madre queda desprotegido ante cualquier enfermedad y será el momento de que nosotros, como dueños responsables, seamos los que nos encarguemos de proteger a nuestro gato.

TABLA DE VACUNACION DEL GATO CACHORRO

 

Edad

 

Vacuna a administrar

Enfermedades que cubre

Vacunas Obligatorias

 8 semanas

Leucemia. 1ª Dosis

Virus de la Leucemia

12 semanas

Triple vírica. 1ª Dosis

Panleucopenia

 

 

Rinotraqueítis

 

 

Calicivirus

14 semanas

Leucemia. 2ª Dosis

Virus de la Leucemia

16 semanas

Triple vírica. 2ª Dosis

Panleucopenia

 

 

Rinotraqueítis

 

 

Calicivirus

Vacunas optativas

18 semanas

Peritonitis. 1º Dosis

Virus de la Peritonitis infecciosa Felina

20 semanas

Rabia* Imprescindible si viajas al extranjero y para algunas residencias de animales.

Rabia

22 semanas

Peritonitis. 2ª Dosis

Virus de la Peritonitis infecciosa Felina

Revacunación anual de todas las vacunas

La primera vez que vacunemos a nuestro cachorro hemos de realizar una doble dosis de cada vacuna como refuerzo. Ello se debe a que en la primera administración el organismo del gatito crea defensas, pero éstas decaen al poco tiempo, por ello se hace una segunda administración que reforzará la primera y garantizará que se produzca un nivel óptimo  de anticuerpos en sangre.

La protección que nos ofrecen las vacunas tiene una vida media de doce meses, por lo que es importante que durante toda la vida de nuestro gato realicemos anualmente una única dosis de recuerdo de las vacunas más importantes. En la actualidad hay estudios que nos dicen que podemos espaciar algunas vacunas, no todas,  y esperar tres años entre una dosis y otra. En este tema no existe unanimidad al respecto, por lo que son muchos los profesionales veterinarios que siguen recomendando la vacunación anual, ya que la protección y prevención de enfermedades debe ser un tema prioritario en los cuidados de nuestros compañeros.

Falsas ideas sobre la vacunación.
  • No es necesario vacunar a todos los gatos

Es un tremendo error pensar que como nuestro gato no sale al exterior no puede correr el riesgo de contraer enfermedades. Nos encontramos demasiado frecuentemente con propietarios que no comprenden la utilidad de la vacunación, que lo ven como algo agresivo e invasivo y que no cuadra con su concepto natural de la vida. Tenemos que desterrar creencias de que los gatos están perfectamente protegidos solamente manteniendo contacto con el interior de la vivienda y llevando lo que nosotros creemos que es una vida sana bajo nuestros parámetros humanos. Precisamente los gatos que habitan en la vida callejera y “natural”, ya  que no son controlados sanitariamente, tienen una mortalidad muy alta debido precisamente a la incidencia de enfermedades víricas para las que existen medidas de prevención.

Hemos de tener en cuenta que los gérmenes que provocan están enfermedades pueden ser transportados por nosotros en nuestro calzado o nuestra ropa. Generalmente tienen un proceso de vida largo y si nosotros, que sí salimos de la vivienda, entramos en contacto por algún motivo con el microorganismo que causa una de estas enfermedades podemos trasmitírselo a nuestros compañeros. Este riesgo es mucho menor si se encuentra debidamente vacunado.

  • La vacuna hace enfermar a mi gato.

En la actualidad este es uno de los argumentos más utilizados a la hora de decidir no vacunar a nuestro gato por parte de los detractores del sistema de vacunas actual.  Hemos de tener claro que las vacunas no enferman a los gatos, muy al contrario su objetivo es reforzar el sistema de defensas del animal.

A veces podemos encontrarnos algunos efectos secundarios debidos a la reacción que la vacuna ejerce en nuestro gatito.  Este puede mostrarse menos activo y algo inapetente durante las 24/48 horas siguientes a la vacunación. Ello se debe a que la vacuna es una pequeña infección controlada que tiene como objetivo la creación de los anticuerpos necesarios para si llega el caso luchar contra una infección de verdad. Lo único que sucede es que el organismo de nuestro compañero está creando dichos anticuerpos y, por ello, está algo letárgico las primeras horas. Lo normal es que pasados dos días nuestro gato vuelva a ser el de antes, eso sí, debidamente protegido.

En cuanto a la idea de que las vacunas producen cáncer de piel después de una vacuna, hemos de saber interpretar debidamente este problema y valorarlo en su justa medida. Esta idea y su relación con las vacunas surgió en EE.UU en los años 90, lo que motivó que se realizarán a nivel mundial estudios que respondieran a la pregunta de por qué los fibrosarcomas felinos se desarrollaban más en las zonas habituales de vacunación. Hoy en día se sabe que todos los gatos, estén o no vacunados tienen exactamente el mismo riesgo de padecer esta enfermedad, cuyo origen está más ligado a la respuesta local inmunitaria del gato que a la presencia o no de vacunas en la zona. Un gato predispuesto a este problema puede responder con este tumor ante cualquier lesión en la zona, bien sea un arañazo, una pequeña herida o el pinchazo de una inyección. Lo normal es que en el caso de aparecer un pequeño bulto en la zona de la vacuna, este desaparezca en un plazo de dos meses. Si permanece más tiempo, huelga decir que se impone una visita al veterinario para controlar la lesión.

Otra idea relacionada con las vacunas y la capacidad de enfermar de los gatos es la que sostiene que los gatos vacunados enferman más que los no vacunados. Sencillamente se trata de una cuestión de totales.  No se trata de que los gatos vacunados enfermen más, se trata de que los gatos con control veterinario que están vacunados exceden en número a los no vacunados. De ahí que la cifra de gatos vacunados que caen enfermos es bastante superior a los no vacunados

  • Un gato vacunado no puede enfermar.

Mi gato está vacunado y aun así enferma, luego, mi deducción está clara, las “vacunas no son efectivas”. Es increíble la cantidad de virus y enfermedades que amenazan a diario a nuestro gatito. De nuevo insistimos en que la mejor arma para luchar contra ellas es la prevención. Desgraciadamente hoy en día no existe la forma de evitar que nuestro gato sucumba a todas las enfermedades que es capaz de sufrir. El objetivo de una vacuna es ayudar a que el organismo sea capaz de crear  un sistema inmunitario fuerte por sí  mismo, sin embargo vacunar contra una enfermedad no puede proteger contra otra diferente. El que nuestro compañero esté convenientemente protegido contra la leucemia o el calicivirus no es óbice de que en algún momento de su vida pueda sufrir un constipado y tenga los consecuentes moquitos en su pequeña nariz.

  • Solo hay que vacunar a los gatos pequeños.

Si nuestro gato no ha sido vacunado desde hace más de un año, nuestro gato, sea cual sea la edad, no está protegido.

Cuanto más mayor es un gato más débil puede estar su sistema inmunitario. De hecho la infancia y la vejez son los dos momentos más críticos en la vida de un ser vivo. Las vacunas son siempre obligatorias y además son una buena excusa para realizar un buen reconocimiento médico a nuestro gato de edad.

 

La vacunación anual de nuestros amigos nos elimina “de un pinchazo” el riesgo de sufrir enfermedades tremendamente graves y con una incidencia de mortalidad demasiado elevada como para ignorarlas. Nuestro deber es ofrecer a  nuestro compañero todos los medios a nuestro alcance para alcanzar una vida plena, larga y sana. Para ello la vacunación es imprescindible, ignorar la posibilidad de prevenir y controlar las enfermedades mortales de nuestro gato es irresponsable y poco digno de un humano amante de su gato. Vacunemos a nuestro gato y démosle una vida sana y larga para disfrutar a nuestro lado.

Fuentes:

Enfermedades del gato. Anette Huhn.

El veterinario en casa. VV.AA.

El gato en casa. Nº 32. Junio2013. Sección Salud. Artículo de Carlos Rodríguez.

100 ideas falsas sobre el gato. Laetitia Barlerim

Vacuna a tu gato. Artículo de Gemfe.

 

 

 

 

 

 

Last modified on Wednesday, 01 June 2016 06:58
María Jesús Sánchez González

María Jesús Sánchez González es terapeuta felina en Valladolid. Aborda casos de problemas de comportamiento con flores de Bach.

Website: www.comportamientofelino.es

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Comportamiento Felino es una iniciativa de María Jesús Sánchez González.