La esterilización. Un acto de responsabilidad.

La esterilización. Un acto de responsabilidad. La esterilización. Un acto de responsabilidad.

Es una constante, cada año el número de abandonos de animales domésticos es mayor. Ello viene motivado por el nacimiento de una excesiva cantidad de cachorros debido a camadas no deseadas o mal planificadas. Esta irresponsabilidad humana se traduce en abandonos, eutanasias, accidentes… y un gran sobreesfuerzo por parte de las protectoras de animales para poder dar cobijo y un futuro digno a todos los pequeños que llegan al mundo a la vez. La prevención es el único método eficaz para evitar este problema que no cesa, y esta prevención no es otra que la esterilización de nuestros compañeros.

Muchas veces, cuando hablamos sobre este tema, escuchamos frases del tipo “No puedo hacerle eso a mi gato”, “¿Cómo no voy a dejar criar al menos una vez a mi gata?”… Este prejuicio es precisamente el causante de todos los males que sufren muchos de los cachorros abandonados en centros o calles. El motivo no es otro que la visión antropomórfica tan típica de los seres humanos. Tendemos a humanizar a los animales y dotarlos de una visión de la vida semejante a la nuestra. Lo cierto es que estamos bastante seguros que ellos no ven la vida sexual como la vemos nosotros. Su sexualidad es una respuesta hormonal que tiene como fin último la reproducción y la regeneración de la especie, no tienen necesidad de experimentar al menos una vez en la vida sensaciones humanas que a sus ojos pasan totalmente desapercibidas. Lamentablemente, esa visión humana no llega hasta donde debiera, nos sentimos identificados con nuestros gatos cuando pensamos en la esterilización, pero dejamos de hacerlo cuando llega el momento de pensar en los cachorros separados prematuramente de su madre, cuando pensamos en la descendencia de nuestro querido gato en centros de recogida animal, entre coches o bajo contenedores o en manos poco amorosas. En ese momento ya no tenemos una visión humanizante, en ese momento vuelven a convertirse en “simples gatos”.

 
La esterilización.

Generalmente entendemos por esterilización la acción cuyo objetivo es eliminar de forma definitiva la capacidad de procreación de los animales. Este proceso siempre se realiza mediante operación quirúrgica realizada bajo anestesia general. No necesita hospitalización y la recuperación se produce en días.

Como norma, hablamos siempre de esterilización, independientemente de cuál haya sido el tipo de cirugía a la que se ha sometido al animal. Veamos cuales son las diferentes  formas de eliminar de forma definitiva el problema de superpoblación.

Técnicas de esterilización: Mantienen la actividad hormonal, pero impiden la capacidad reproductora:

Machos:

Vasectomía: Se trata de la operación que se limita a seccionar los conductos deferentes que llevan los espermatozoides del gato desde los testículos al exterior. Al cortar el camino de acceso se impide la procreación. El gato mantiene su producción de espermatozoides y sus niveles hormonales no varían, ya que mantiene todos sus órganos sexuales en funcionamiento. Su único objetivo es la eliminación de la capacidad de fecundar, pero mantiene todos los comportamientos sexuales del gato.

Hembras:

Histerectomía: En este caso se retira el útero, pero se mantienen los ovarios. No impide la ovulación, pero si las manifestaciones de celo.

Ligadura de trompas de Falopio: Se corta el camino de los óvulos hacia el exterior, impidiendo que estos puedan entrar en contacto con los espermatozoides y, por lo tanto, el riesgo de concebir. Sin embargo, la gata mantiene intacto todo su sistema reproductor, lo que hace que siga presentando celos y siga teniendo todos sus síntomas, además de una corte de pretendientes tras de ella. Es un tipo de técnica muy poco utilizada ya que no reduce riesgos de enfermedades y mantiene las conductas inapropiadas del ciclo reproductivo de la gata.

Técnicas de castración: Impiden tanto la capacidad hormonal como la reproductora.

Machos:

Orquiectomía: Es la forma más habitual trabajar en las clínicas veterinarias. Se trata de  la extirpación de los testículos del gato. Al carecer de estos el animal deja de producir hormonas sexuales, lo que no solo hace que sea incapaz de concebir, sino que reduce considerablemente las respuestas sexuales del gato y los comportamientos considerados inadecuados en casi un 80% de los casos.

Hembras:

Ovariohisterectomía: Es la retirada de los ovarios y el útero de la gata. De esta forma se elimina la natalidad de forma permanente a la vez que se reducen las enfermedades relacionadas con estos órganos directa o indirectamente. La gata a la que se le practica esta técnica no vuelve a tener celo. Para realizar esta técnica no es necesario esperar a que tenga su primer celo.

Ovariectomía: Técnica más sencilla que la anterior. Hablamos de la extirpación de los ovarios de la gata, dejando en su lugar el útero. Se elimina la ovulación y las enfermedades de dependencia hormonal, pero me mantiene el riesgo de infecciones uterinas, ya que este no ha sido retirado.

En cuanto a la edad en la que se deben realizar estas operaciones no existe unanimidad al respecto. La mayoría de los profesionales aconsejan realizar la esterilización entre los 3/8 meses. En algunos países desde hace años se está realizando la esterilización temprana, a partir de las doce semanas de vida. Lo que está claro es que es interesante que el animal sea intervenido antes de las primeras manifestaciones sexuales.

 
Beneficios de la esterilización.

No cabe duda que el beneficio de la esterilización por excelencia es la eliminación de camadas no deseadas y la reducción considerable de abandono de animales domésticos en calles o centros de recogida. Sin embargo, por si esto no nos parece demasiado importante o personal, debemos recordar que, al reducir el número de enfermedades importantes ligadas a los sistemas reproductivos y al disminuir las salidas y riesgos de accidentes, la esperanza de vida de nuestro compañero se verá notablemente alargada, sobre todo en los machos. No solo será capaz de tener una vida larga, sino que esta será tranquila y plácida al haber eliminado el estrés generado por una situación sexual no solucionada durante toda su vida, sobre todo en las hembras.  

Beneficios en los machos:

Reduce la agresividad, nerviosismo y ansiedad de un animal con necesidades hormonales no resueltas al no poder llevar a cabo la función reproductiva que sus hormonas les marcan.

Reduce el instinto de fuga del gato, lo que se traduce en una disminución del riesgo de contraer enfermedades importantes trasmitidas por otros gatos no controlados sanitariamente.

Previene los problemas prostáticos como infecciones, quistes, torsiones o tumores.  También reduce  el riego de infecciones del aparato reproductor, de las vías urinarias o de las zonas perineales.

Reduce considerablemente el comportamiento de marcaje territorial.

Beneficios en las hembras:

Evita los embarazos psicológicos de la gata que tiene una fabricación hormonal a la que no da salida. Reduce la frustración sexual.

Elimina el celo y todo el ritual de comportamiento que conlleva. La atracción de  machos, el maullido incesante, el marcaje…

Reduce el instinto de fuga en busca de un macho,  lo que se traduce en una disminución del riesgo de contraer enfermedades importantes trasmitidas por otros gatos no controlados sanitariamente.

Previene el desarrollo de tumores de mama y el desarrollo de infecciones de útero o piometras. Los celos repetidos sin monta suelen ser causa de enfermedades uterinas que, muchas veces, pasan desapercibidas hasta que ya están avanzadas. Esto es algo a tener muy en cuenta ya que hablamos de que, según los estudios, un 40% de las gatas presentarán este problema durante su vida. Hay que tener en cuenta que, son enfermedades que ponen en riesgo la vida de la gata, pero, además, su tratamiento tiene un coste mucho mayor que el de una esterilización a tiempo.

Al evitar múltiples enfermedades importantes y reducir el riesgo de fugas y accidentes,  alarga la esperanza de vida

 
Desmontando prejuicios.
Es necesario que mi gata críe al menos una vez:

A pesar de que esta es una de las ideas más arraigadas en nuestra mente humana, es obligatorio olvidar de una vez por todas, esta afirmación. Rotundamente NO, no solo no es necesario que nuestra gata tenga una camada al menos en su vida, sino que ni siquiera es necesario esperar a que tenga un solo celo antes de realizar la esterilización.

No se sabe de dónde ha salido esta idea, pero no existe ningún motivo, ni físico ni emocional, que nos sostenga esta afirmación. La sexualidad animal es completamente diferente a la nuestra, no necesitan ser padres o madres para sentirse realizados en la vida. De nuevo volvemos a caer en el error de proyectar sobre nuestros animales nuestros sentimientos. Olvidemos eso de que ver criar a nuestra gata va a ser una experiencia maravillosa y de que vamos a ser capaces de encontrar un hogar digno para los cachorros que nazcan. Tal vez podremos colocar algunos cachorritos, ¡son tan tiernos cuando son pequeños!, pero seamos sinceros ¿los estamos dejando en buenas manos? Y ¿Qué sucederá con los hijos que estos hijos tengan el día de mañana? ¿Existen tantos hogares deseosos de tener gatos como para que cada hembra pueda de verdad tener con garantías una camada en su vida? 

La esterilización engorda a los gatos.

Esta es la segunda afirmación más utilizada para evitar  la esterilización. No es posible negar que esta posibilidad existe, aunque no tiene por qué ocurrir. Teóricamente  un gato esterilizado tiende  a usar aproximadamente  25% menos de energía al no tener que responder a las exigencias hormonales.  También se supone que cuando se pasa por una esterilización la sensación de hambre apremia más a nuestros compañeros, ya que las hormonas sexuales regulan, en parte su apetito. Podemos decir, que a nuestros gatos les gusta más y  les sienta mejor la comida después de su esterilización.  Sin embargo, esto no es algo que afecte a todos los ejemplares, la esterilización predispone, pero no tiene por qué causar problemas de obesidad.

En caso de que sospechemos que nuestro gato puede engordar tras la esterilización, podemos  poner soluciones. Por un lado optar por las múltiples opciones de comida para gatos esterilizados que nos ofrece hoy el mercado, debemos también, cuidar que la cantidad de comida que ingiere nuestro gato sea menor, ya que sus necesidades son menores. Y, por último, pero no menos importante, hemos de procurar que nuestro gato juegue y se divierta lo suficiente para estimular su ejercicio.                                                         

La esterilización cambia el carácter.

Es muy frecuente escuchar que tras la esterilización el gato ha cambiado su carácter y no ha vuelto a ser el mismo. Pero seamos sinceros, la inteligencia, la vitalidad, la capacidad de demostrar cariño, de observar las cosas de su entorno, su sentido predador… todas las cosas que realmente marcan el carácter personal de nuestro compañero no van cambiar por una esterilización. Realmente no existen cambios importantes que afecten a la vida del gato, y de haberlos, estos serán, sin duda, a mejor. Ya hemos hablado de ello al ver las ventajas de una esterilización, nos referimos a la eliminación de todas aquellas actitudes relacionadas con las respuestas hormonales del animal, que, seamos sinceros, no nos agradaban en absoluto.

 

Recuerda que un gato sin esterilizar en estado libre puede preñar en unas horas a varias gatas, y una gata fértil puede traer al mundo hasta siete gatitos en un descuido nuestro. La dimensión del problema del abandono de perros y gatos es difícil de cuantificar. La solución es sencilla, sé responsable y esteriliza a tu compañero. De esta forma estarás poniendo un granito de arena en la protección animal y salvando miles de vidas. Esteriliza y disfruta de una vida plena y feliz junto a tu gato.

 

Fuentes.

100 ideas falsas sobre el gato. Laetitia Barlerin.

El encantador de gatos. Carlos Rodriguez.

Métodos de esterilización en gatos. Pablo Arroyo Solera.

Mitos y realidades sobre la esterilización. alrescate.com

Esterilización de gatos. mundogato.com

Castracion. foyel.com

Eutanasia versus esterilización. Conciencia Animal.

 

 

Last modified on Saturday, 06 July 2013 14:55
María Jesús Sánchez González

María Jesús Sánchez González es terapeuta felina en Valladolid. Aborda casos de problemas de comportamiento con flores de Bach.

Website: www.comportamientofelino.es

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Comportamiento Felino es una iniciativa de María Jesús Sánchez González.