Comunicación felina: Las posturas del gato.

Comunicación felina: Las posturas del gato. Comunicación felina: Las posturas del gato.

Con su postura general los gatos nos comunican sus emociones. Para poder conocer como es su estado de ánimo y, a veces, adelantarnos a sus reacciones es importante observar su comportamiento cuando se encuentran solos y aprender a interpretar cada mínimo gesto.  Algunas de las posturas más básicas teniendo en cuenta sus diferentes momentos anímicos son:

Gatos tranquilos:

El gato relajado y tranquilo se desplaza con calma por su territorio. Su postura es erguida y su cola levantada, demostrando sus intenciones amistosas. Va explorando todo lo que se encuentra atento y con la curiosidad típica de un gato.

Cuando se encuentra tumbado, el gato relajado lo hará sobre su vientre o de lado, enseñando su abdomen y con la cola extendida o semienvolviéndole.. Acepta sin problema que nos acerquemos sin problema, pero hemos de tener cuidado, que nos enseñe el vientre no siempre significa que esté dispuesto a que se lo acariciemos. Muchos gatos gustan de estas caricias, pero otros nos patearan con sus patas traseras e incluso nos marcarán para detenernos, respetémosles.

Gatos alertas:

Cuando el gato, es su desplazamientos encuentra algo que le llama la atención y se pone en estado de alerta su espalda se tensara levemente colocándose casi en paralelo con el suelo. A medida que esta tensión aumente, su cuerpo podrá sufrir leves espasmos que nos irán informando de que la tensión va en aumento.

Cuando el gato se encuentra tumbado su cabeza suele ganar altitud con el objetivo de aumentar el campo de visión. La cola se aproxima más al cuerpo o la enrolla delante con un leve movimiento en la punta. Las patas traseras se mantienen dobladas dando la sensación de que en cualquier momento pueden iniciar el movimiento del gato si estelo ve necesario.

Gatos nerviosos o estresados:

El estado de alerta va en aumento, por lo tanto el gato adoptará una postura que delate su intención de huir del lugar.

El gato nervioso, independientemente de si está en reposo o de pie, tendrá la parte trasera ligeramente más baja que la delantera, preparado para echar a correr en cualquier momento. Su respiración se verá acelerada y sus ojos presentarán una pupila dilatada. Todo en su organismo está preparado para poder dar una respuesta rápida ante el más mínimo estímulo.

Gatos con miedo:

Cuando un gato comienza a asustarse y su miedo va en aumento reduce el tamaño hasta hacerse una bolita, su intención es hacerse más pequeño de lo que es. Todo su cuerpo se acerca al suelo y se redondea. El peso descansa sobre las puntas de las patas, rígidas y plegadas bajo su cuerpo, apenas visibles. Los músculos se tensan, es como si estuviera petrificado, su cola se adosa al cuerpo y se enrosca en las patas. Si el miedo va in crescendo su cuerpo puede manifestar temblores bien visibles.

Gato agresivo:

Podemos identificar dos tipos de agresividad en un gato:

Agresividad defensiva:

Ya sabemos que a los gatos no les gustan los enfrentamientos directos, prefieren evitarlos, pero cuando un gato decide que no hay escape posible se prepara para defenderse de la mejor manera posible.

Su postura corporal es totalmente contraria a la del miedo, ahora ya no quiere ser pequeño, ahora el gato toma la decisión de parecer mucho más grande de lo que realmente es, por eso todo en su postura corporal tendrá ese objetivo. Sus patas se estirarán lo máximo posible y de juntarán en muy poco espacio, lo que permitirá arquear el lomo pareciendo mucho más alto de lo que es.  Su pelo se erizará, contribuyendo a esta sensación. Para dejar claro a los ojos de su contrario su tamaño el gato agresivo se mostrará de perfil para su contrincante puede ver bien su gran tamaño. Es lo que se conoce como postura de gato de halloween

La agresividad en un gato tumbado se manifiesta cuando este se tumba ligeramente sobre un costado. Puede parecer un gesto de rendición, ya que a veces los humanos lo interpretamos como un ofrecimiento de sus zonas más vulnerables. Es un gran error, ya que el gato con esta postura está enseñándonos sus 18 garras, es decir todo su arsenal, es decir todo lo contrario de lo que interpretamos, este error cuesta a nuestras manos muchos arañazos y mordiscos.

Agresividad ofensiva. El gato cazador.

Todo en el gato está pensado para poder realizar su actividad favorita, la caza. La caza tiene sorprende cuando esta menos se lo espera. Para ello el gato previamente ha estado observando a su presa escondido entre la maleza, donde apenas sus ojos van a ser visibles. Su tamaño es mínimo y su cuerpo se mantiene en horizontal y paralelo al suelo. Una vez que ha tomado la determinación de saltar sobre la presa, el gato mueve de un lado a otro la cabeza, de esta forma calcula más certeramente la distancia del salto necesario para abatir a su presa.

Su cuerpo se tensa, sus pupilas se dilatan. Sus cuartos traseros comienzan a elevarse para dar el impulso del salto y toma impulso en un leve y coqueto movimiento de cadera. Y cuando lo ve claro y necesario salta sobre la presa con sus dientes preparados para inmovilizarla con un solo mordisco.

Last modified on Monday, 01 February 2016 09:28
María Jesús Sánchez González

María Jesús Sánchez González es terapeuta felina en Valladolid. Aborda casos de problemas de comportamiento con flores de Bach.

Website: www.comportamientofelino.es

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Comportamiento Felino

Comportamiento Felino es una iniciativa de María Jesús Sánchez González.