Comunicación felina: El rostro del gato.

Lengueje felino II: El rostro del gato. Lengueje felino II: El rostro del gato.

El rostro de nuestro gato es un libro abierto y si aprendemos a leerlo mejoraremos considerablemente nuestra comunicación con él.
Existen bastantes esquemas sobre la comunicación facial y el uso de las orejas en el gato. Destaca sobre todo el realizado en 1975 por Leyhausen, donde hace un repaso exhaustivo de todas las posibles posturas que pueden tener las orejas de un gato. Sin embargo en esta entrada quiero enfocar el tema de otro modo, vamos a ver sus orejas, ojos y bigotes en varios momentos que podemos vivir con nuestro gato. Creo que nos va a resultar más fácil observar el rostro de nuestro gato en conjunto y en función del estado de ánimo del animal en vez de describir una a una todas las posiciones e intentar reconocerlas en cada momento. Así nos podemos encontrar con:

 

1.- GATO EN ESTADO NORMAL: 

Cuando nuestro gato está tranquilo, sin nada que le altere, su rostro estará relajado, con las orejas erguidas y hacia adelante, enseñándonos el interior, y los bigotes caídos. El gato simplemente orientará las orejas hacia donde se produzcan los ruidos para escuchar mejor. Los ojos permanecerán abiertos y sus pupilas relajadas y contraídas en función de la necesidad lumínica. A medida que el sopor vaya ganando a nuestro gato sus ojos irán entrecerrándose poco a poco. Si de repente aparece algo que llame su atención abrirá completamente los ojos, extenderá sus bigotes, dejándolos incluso por delante del hocico, y su rostro reflejará cierta tensión que desaparecerá o aumentará en función de lo que haya observado.

 

2.- GATO CON MIEDO: 

El gato retrae las orejas orientándolas hacia los lados e inclinándolas hacia atrás indicando sumisión. Dilata las pupilas para mejorar su visión y, si es necesario, responder mejor a la amenaza, y coloca los bigotes a lo largo de sus mejillas. También puede retraer algo los labios y bufar enseñando a la vez los dientes, preparándose para una posible defensa, enviando a su adversario un mensaje de advertencia: “estoy asustado, pero aun así puedo defenderme si es necesario”. Si la amenaza continúa y nuestro gato no huye, comenzaremos a tener un gato enfadado.

 

3.- GATO ENFADADO: 

El gato baja lentamente la cabeza, estrecha sus pupilas hasta parecer dos rendijas y clava la mirada en su oponente. Una mirada prolongada a otro gato significa que le está observando detenidamente y que puede llegar a ser una amenaza. A la vez, pliega las orejas hacia los lados, ofreciendo una visión del dorso de las mismas. Los bigotes se retraen quedando totalmente pegados al rostro.

 

 4.- GATO AGRESIVO:

En este estado de ánimo no cabe la menor duda, casi todos somos capaces de reconocerlo. Justo es decir que es muy raro que un gato sea agresivo porque si, su actitud agresiva dependerá del grado de miedo que posea. Es fácil que en el rostro de un gato en este estado se muestren signos de agresividad y de defensa a la vez. En este caso serán sus orejas las que nos vayan indicando como se encuentra el animal. Cuanto más enseñe la cara posterior de sus orejas mayor será la posibilidad de un ataque mientras que si solamente vemos el borde horizontal de las mismas significará que el gato está simplemente a la defensiva. Sus ojos permanecerán entrecerrados, sus pupilas dilatadas y sus labios estarán completamente retraídos para dejarnos ver bien sus armas afiladas. Todo ello acompañado, por supuesto, con un amplio repertorio de rugidos y bufidos.

Last modified on Thursday, 28 March 2013 13:00
María Jesús Sánchez González

María Jesús Sánchez González es terapeuta felina en Valladolid. Aborda casos de problemas de comportamiento con flores de Bach.

Website: www.comportamientofelino.es

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Comportamiento Felino

Comportamiento Felino es una iniciativa de María Jesús Sánchez González.