Porqué se lamen los gatos.

Acicalamiento felino: Porqué se lamen los gatos. Acicalamiento felino: Porqué se lamen los gatos.

Antiguamente, en los pueblos de decía que cuando el gato de la casa se limpiaba es que iban a venir visitas. Independientemente de la veracidad de esta afirmación, lo cierto es que es muy fácil encontrar a nuestro minino haciendo un minucioso repaso a todo su pelaje. Pero, ¿Por qué lo hace?. Nosotros vemos siempre la misma escena familiar, pero nuestro gato puede tener diferentes motivos para acicalarse:


Como forma de mantener su higiene:

Ni qué decir tiene que es el motivo más común de todos. El cuidado del pelaje es algo muy importante para el gato, no solo para mantenerlo limpio, sino para mejorar su función. Los lametones ayudan a que el pelo del gato esté más suave y a que actúe mejor como capa aislante. Al limpiar el pelo se estimulan las glándulas de la piel, algo vital para conseguir la impermeabilización del pelaje del gato. Un pelo poco cuidado y erizado es una pobre protección contra los elementos externos. La higiene del gato merece más atención, por lo que ampliaremos la información otro día.

Como termorregulación:

Es la forma de mantener una correcta temperatura corporal. Los gatos solo poseen glándulas sudoríparas en las almohadillas plantares, y tampoco tienen la capacidad de jadear, como sucede en otros animales. El mecanismo de transpiración de los gatos es a través de la evaporación de la saliva depositada sobre su piel cuando se lamen.

Como forma de tranquilizarse a sí mismos:

Es una manera de reducir el estrés al que están siendo sometidos en un momento dado, y se denomina “acicalamiento por desplazamiento”. Sirve para reducir la tensión en momentos críticos del gato. Como nos dice la dra Victoria Belligotti, el gato se acicala sus flancos y su dorso cuando está desconcertado, después de pequeños trastornos, o ante amenazas que no puede eludir. También podemos comprobar que nuestro gato se limpia el hocico y el pelo de alrededor de la boca con lametones cortos y bruscos. Esta es una de las señales más claras de que un gato comienza a sentirse nervioso y a la vez intrigado por algo, se encuentra en medio de un conflicto interno. Para romper ese estado de indecisión comienza a realizar este ritual, es una forma de acabar con su paralización momentánea.

Como señal de calma:

A los gatos no les gustan los enfrentamientos. Un gato siempre evitará, de todas las formas posibles, el tener que oponerse a otro gato. Cuando un gato se encuentra frente a otro gato al que no conoce y no puede evitar el no hacerlo, le hará saber que no quiere problemas. Se colocará en una posición discreta, girando su cuerpo y ofreciendo su flanco al otro gato, comenzando su ritual de acicalamiento. De esta forma le dirá al gato que no busca problemas, que él está tranquilo e invita al otro ser a que haga lo mismo. En las presentaciones felinas es fácil ver esta actitud y siempre es un buen presagio, pues significa que el gato que lo hace no va a buscar enfrentamientos.

Como vínculo social:

Este lamido es una clara muestra de que existe una buena relación entre gatos que han crecido juntos. Su objetivo no es el de higienizarse mutuamente, ni tiene por qué significar un ritual “amoroso”, es, más bien, el de afianzar unos lazos ya existentes, creando un olor común que una a todos los seres del grupo social. Este tipo de acicalamiento se suele desarrollar en cara y dorso y, aunque puede verse en ambos sexos, es mucho más frecuente en hembras. Afortunadamente para nosotros, muchas veces los humanos somos incluidos dentro de ese grupo y también recibimos una buena dosis de lametones.

Last modified on Sunday, 28 April 2013 09:42
María Jesús Sánchez González

María Jesús Sánchez González es terapeuta felina en Valladolid. Aborda casos de problemas de comportamiento con flores de Bach.

Website: www.comportamientofelino.es

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Comportamiento Felino

Comportamiento Felino es una iniciativa de María Jesús Sánchez González.