¿Qué es la ailurofobia?

Thursday, 19 September 2013 11:17
Ailurofobia Ailurofobia

¿Qué es la Aiulurofobia?

Cuando hablamos de ailurofobia estamos refiriéndonos a un trastorno psicológico que se manifiesta con un irracional y descontrolado miedo a los gatos. Esta extraña palabra proviene del griego, formada por el término Ailouros que significa gato y por Phobos, miedo o terror.

Se trata de un miedo bastante común que no debemos confundir con el simple rechazo al animal. La persona que sufre este trastorno es totalmente incapaz de permanecer cerca de un ejemplar felino. Si esto ocurre su organismo reacciona ante la situación manifestando taquicardia, problemas respiratorios, sudoración excesiva… pudiendo llegar en los casos más graves a sufrir ataques de pánico.

Como es normal, existen diferentes grados de ailurofobia. Algunas personas al ver alguna imagen o video de gatos, al escuchar algún maullido o ronroneo, o  simplemente ante la idea de permanecer junto a uno de estos animales comienzan a sufrir mentalmente, lo que termina derivando en manifestaciones físicas, aunque lo normal es encontrar  personas que manifiestan estos síntomas cuando realmente se encuentran en la situación de enfrentarse a un gato. La mayoría de las veces cuando la persona manifiesta sentir esta sensación se está refiriendo únicamente a una aversión hacia el animal, no a un miedo propiamente dicho.

Como hemos dicho es un problema bastante frecuente, de hecho, en Estados Unidos se realizó un estudio para determinar cuáles eran los animales que producían más rechazo a las personas, y el gato quedó en tercera posición, solamente adelantado por las arañas y las serpientes*.

¿De dónde viene el miedo a los gatos?

El origen de este sentimiento hemos de buscarlo ya en la Edad Media, donde los gatos estaban directamente relacionados con el más allá y la magia negra. No podía existir bruja o demonio que no estuviese acompañado de un hermoso gato negro. Esta herencia recibida, unida a la imagen enigmática que ya posee el gato por sí mismo, hace que existan bastantes elementos negativos relacionados con el gato. Esa mirada fija y penetrante, ese caminar silencioso y discreto, ese mutismo e introversión… hace que el gato posea un aura de misterio que se escapa de la comprensión humana, y, a menudo,  lo que no se comprende se teme. Su conocida independencia, su agitada vida nocturna y amorosa y su saber defenderse fieramente si la ocasión lo requiere tampoco ayudan demasiado a mantener la imagen de animalito dulce y cariñoso que los amantes de lo felinos vemos al mirar a los ojos de nuestros gatos.

Por supuesto, aparte de esta creencia de ser sobrenatural que se escapa de nuestro entendimiento, el miedo a los gatos suele prevenir de una mala experiencia en los primeros años de vida de la persona. Es fácil que un arañazo, un bufido o una reacción extraña por parte del animal, por inofensiva que ésta fuera, haya creado en la mente de la persona que la vivió cierto reparo a enfrentarse otra vez a un gato. Lo cual no solo va a influir en su vida, sino que inconscientemente trasladará a sus hijos, que, posiblemente, sean también incapaces de disfrutar de la compañía de un minino.

¿Podemos tratar la ailurofobia?

Como sucede con todas las fobias, este miedo puede tratarse llevando un correcto tratamiento psicológico que identifique el origen del miedo y trabaje profundamente desde la raíz del problema.

Hemos de mencionar que la persona que padece este miedo se siente a menudo incomprendida por los demás, ya que cuesta hacerse a la idea de que alguien pueda sentir pavor ante la presencia de un animalito pequeño, dulce y juguetón. Pero no hace falta avergonzarse de ello, personajes poderosos en la historia, emperadores como Napoleón Bonaparte o Julio Cesar, conquistadores como Genghis Khan o el Zar Alejandro el Grande, sintieron miedo de los mininos que hoy tenemos en casa. ¿Quién iba a pensar que Hitler o Mussolini intentasen conquistar el mundo y no fuesen capaces de enfrentarse a un gato?.

 

*Datos del estudio extraídos del libro Gatos felices, dueños felices, de Santiago G.  Carballo. ED. Ateles 2003

María Jesús Sánchez González

María Jesús Sánchez González es terapeuta felina en Valladolid. Aborda casos de problemas de comportamiento con flores de Bach.

Website: www.comportamientofelino.es

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Comportamiento Felino

Comportamiento Felino es una iniciativa de María Jesús Sánchez González.