Persa

Información General

Clasificación FIFE

Categoría I: Persa y exótico

Origen

Persia (Irán)

Tipo

De medio a medio-grande

Pelaje

Manto

Abundante y denso. Capa interna densa y lanosa, capa externa larga, fina y sedosa

 

Capa

Se permiten todos los colores, salvo el color point

Carácter

Tranquilo, sensible y dormilón

Esperanza de vida

De 12 a 16 años de media

Cuidados

Cuidados del pelaje

Cepillado diario

 

Alimentación

Alimento seco equilibrado adecuado a la forma de mu mandíbula

Cuidados específicos

Limpieza regular de los ojos. Malta para evitar bolas de pelo

Enfermedades

Propenso la enfermedad polisquística renal, cardiomiopatía hipertrófica y atrofia progresiva de la retina.

Historia

Como su nombre indica esta raza tiene su origen en la antigua Persia, hoy Irán.  Se extendió por todo Oriente Medio gracias a las invasiones persas, aunque no fue hasta el s XVII cuando llegó a Europa, donde gozó de gran aceptación gracias a su hermoso manto.

El gato persa que conocemos en Europa nació en Italia en 1620, fruto de un gato persa de pura raza y uno de Angora turco de color banco. Con este cruce se consiguió el pelo sedoso y los colores variados del manto. Francia también cayó rendida ante os encantos de la raza desde donde pasó a Inglaterra, donde, ya en el s XIX nació la raza tal y como hoy la conocemos, según las directrices creadas por Harrison Weir. El gato persa fue una de las primeras razas reconocidas en Gran  Bretaña.

Descripción

Se trata de una raza de tamaño medio-grande, firme, robusta, con formas redondeadas y achaparradas muy características en él.  Sus extremidades poseen una robusta osamenta, aunque, si tenemos en cuenta el resto del cuerpo, son proporcionalmente algo cortas, sobre todo las posteriores, más escuetas que las anteriores. Su pecho es ancho, su cuello corto y musculoso,  y su cola corta y ancha, toda ella cubierta de un abundante pelaje. Sus garras son redondas, anchas, y, como no, recubiertas de denso pelo.

Su cabeza es redondeada, con frente abombada, pómulos anchos y mandíbulas cortas y poderosas. Las orejas son pequeñas con respecto al resto de la cabeza, en posición baja y separada. Redondeadas y con penachos de pelo en su base. Los ojos son redondos y muy brillantes, debido a su constante lagrimeo. Lo normal es que sean de color ámbar aunque también pueden encontrarse ojos azules e incluso de diferentes pigmentaciones. Su nariz es pequeña, ancha y de grandes orificios. Durante algún tiempo esta raza sufrió la manipulación de los criadores, que produjo animales excesivamente chatos, lo que incrementaba notablemente los problemas respiratorios.

Si hay algo que describe a este animal y que lo ha catapultado a la fama es su hermoso y largo pelaje. Posee un manto largo, entre 10 y 20 cms, denso y espeso. Su manto permite una gran variedad de colores, por lo que se pueden encontrar casi un centenar de variaciones consideradas aceptables en la raza, todas salvo el color point.

La FIFe reconoce al menos 100 variedades de gatos persas, subdivididos en diferentes grupos, aunque, existen variaciones según la asociación que se tome como referencia.

Carácter

El gato persa es una de las razas de gatos más tranquilas que se conoce, es “el tigre de sofá”, que puede pasarse horas durmiendo. Le gusta la compañía humana, sigue a su humano donde quiera que vaya aunque sin agobiarlo y sin llegar a ser pesado, simplemente observando con curiosidad lo que hace éste. Carece por completo de instinto cazador y no parece que le guste demasiado ni el juego ni la actividad física, prefiriendo estar tranquilo lo más cerca posible de una fuente de calor. Es un gato al que hay que tratar con respeto, sin brusquedades ni ruidos estridentes, lo que no le hace ser el amigo ideal con los niños. Pensado para ser admirado por sus humanos.

Cuidados especiales

Los muchos cuidados especiales que demanda su manto han hecho que en los últimos tiempos pierda algo de popularidad. Pare vitar que se formen nudos es necesario cepillar todos los días al gato. La administración periódica de malta evitará que se formen bolas de pelo en el intestino cuando el gato se higienice él solo.

Su cara achatada en exceso hace que sea propenso a lagrimar en exceso, es muy importante limpiar los surcos internos de los ojos para evitar infecciones.

La voluminosa cabeza de los fetos y la estrechez de la cadera de la madre harán que en la mayoría de las ocasiones haya problemas en el parto de las gatas persas. Por ello es muy frecuente que los partos de gatos persas se realicen mediante cesárea para reducir riesgos.

En cuanto a las enfermedades relacionadas directamente con la raza destacamos la enfermedad polisquística renal, de origen genético y, por lo tanto, hereditaria. La cardiomiopatía hipertrófica y la atrofia progresiva de las retinas son también frecuentes en la raza.

 

La alimentación ideal ha de realizarse con un pienso específico para esta raza, que estará determinada por el tamaño del grano, ya que la especial forma de sus mandíbulas podrá alguna dificultad para poder tomar cualquier tipo de grosor. En épocas de frio necesitará un aporte de grasas extra para poder nutrir y dar impermeabilidad a su hermoso manto. Sin embargo, al ser un gato con muy poca actividad física la obesidad siempre es un riesgo importante, por ello es necesario vigilar la dosis facilitada. 

María Jesús Sánchez González

María Jesús Sánchez González es terapeuta felina en Valladolid. Aborda casos de problemas de comportamiento con flores de Bach.

Website: www.comportamientofelino.es Email This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

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Comportamiento Felino

Comportamiento Felino es una iniciativa de María Jesús Sánchez González.