El desarrollo emocional del lactante.

Si, por algún motivo, nos convertimos en madres adoptivas de un gato lactante, tenemos que tener en cuenta que nuestra labor no acaba al proporcionarle un entorno y unos cuidados físicos adecuados. Hemos de sustituir a mama gata también desde el punto de vista psicológico y emocional si queremos que nuestro cachorrín tenga una vida futura estable y plena, ya que la influencia ambiental en la personalidad del gato se produce durante los dos primeros meses de vida.

Para ser eficaces en esta tarea es importante conocer lo que la gata ya sabe por puro instinto y actuar como ella. Veamos cómo evoluciona nuestro pequeño para poder responder a sus necesidades en el momento oportuno.

De 0 a 3 semanas de vida: Depende totalmente de mamá. Está prácticamente inmóvil, pero responde perfectamente a las caricias, el calor y el olor. Según el etólogo  austríaco Konrad Lorenz los animales nada más nacer comienzan a darse cuenta de las características de sus progenitores y de los miembros de su especie. Lo que hace que nuestros cuidados vayan a ser muy importantes ya desde el primer momento.

De 3 a 4 semanas de vida: Comienza a ver y a observar a mamá, el gato comienza a aprender de su entorno. Ya puede moverse y se atreve a alejarse un poquito de su nido. Comienza a interaccionar con el resto de la camada. Ya quiere comer solito. Es el momento idónea para comenzar su sociabilización, lo que aprendan a partir de este momento determinará su personalidad futura.

De 4 a 6 semanas de vida: Ya no es necesario que mamá le estimule para que realice sus deposiciones. Aunque sigue mamando ya come solo y comienza a realizar los movimientos típicos de un gato adulto, incluidos el ritual de la caza. Juega a peleas con sus hermanos y su madre.

De 6 a 8 semanas de vida: Se desteta totalmente aunque puede seguir mamando, es ya una actitud social no alimentaria. Nace el sentimiento de miedo, comienza a ser precavido ante amenazas visuales y olores extraños. Sus movimientos son cada vez más precisos y los juegos cada vez son más físicos e intensos. A partir de este momento su organismo ya posee termorregulación. Si después de este periodo el gatito no ha tenido contactos humanos se habrá convertido en una animal tímido y asustadizo, de ahí la importancia de hacer un buen trabajo durante los dos primeros meses de vida. Ya que, aunque por supuesto,  no es imposible, resultará más difícil hacerlo en el futuro.

Al igual que en el resto de los animales, los genes tienen un papel importante en el carácter del gato, pero no cabe duda que la educación durante sus primeras semanas de vida es vital. En este sentido todos los estudios realizados sobre este tema coinciden al asegurar que tratar con personas desde el inicio de su vida  aumenta la sociabilidad del gato y la tolerancia hacia la gente, y, por otro lado, la exposición a estímulos, ruidos y experiencias variadas ayudan a que su personalidad sea más tranquila y segura y su adaptación a nuevas experiencias sea mayor.

La mayoría de los patrones de comportamiento de los gatos durante el resto de su vida se fijan en estas semanas. Mamá es muy importante y  les enseña muchas cosas, pero no debemos olvidar que un gato casi nunca es hijo único. La convivencia con el resto de la manada es también algo muy a tener en cuenta.

Los gatitos aprender a controlar su agresividad jugando con sus hermanos. Lo hacen por el método de ensayo/error. Si cometen el error de morder demasiado fuerte sufren las consecuencias, y  aprenden. Si  bajo nuestra tutela solamente tenemos un cachorro hemos de proporcionarle también este aprendizaje para que en el futuro no desarrolle lo que los expertos denominan agresividad del gato criado a biberón. Hemos de enseñarle a adaptarse y a superar la frustración tal y como haríamos con un niño que quiere salirse siempre con la suya. La solución pasa por premiar con atención y comida el comportamiento idóneo e ignorar y evitar el juego que se convierte en agresión, tal y como lo harían su madre y sus hermanos.

Si no descuidamos sus estímulos, y orientamos sus instintos como haría mamá gata en el futuro podremos disfrutar de un gato tranquilo, sociable y emocionalmente estable.

 

Fuentes: 

La naturaleza de los gatos. Orígenes, inteligencia, comportamiento y astucia del Felis silvestris catus. Stephen Budiansky

Gatos. Bruce Fogle

Gatos felices, dueños felices. Santiago García Caraballo

Todo sobre la psicología del gato. Joél Dehasse

Gatos nerviosos y agresivos. Gemfe . Feline Advisory Bureau.

María Jesús Sánchez González

María Jesús Sánchez González es terapeuta felina en Valladolid. Aborda casos de problemas de comportamiento con flores de Bach.

Website: www.comportamientofelino.es

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Comportamiento Felino

Comportamiento Felino es una iniciativa de María Jesús Sánchez González.