El gato nocturno

Los gatos saben por instinto la hora exacta a la que van a despertar sus amos, y los despiertan diez minutos antes
Jim Davis

Uno de los motivos de desencuentros en la convivencia entre gatos y humanos son las discrepancias horarias y la “falta de respeto” al divino descanso humano por parte de los felinos. Es lo que en psicología se denomina ritmo circadiano invertido.

Los gatos son animales que en la vida silvestre no distinguen entre el día y la noche, pudiendo desarrollar la misma actividad en ambos momentos. De hecho, por naturaleza, en el gato silvestre predomina la actividad nocturna, ya que es el momento en el que sus presas son más vulnerables y el éxito de la caza está más asegurado.

Cuando los gatos conviven en el interior de una vivienda han de adaptarse al ritmo marcado por sus humanos, para lo cual se requiere esfuerzo por ambas partes y no siempre es fácil de conseguir.

¿Cuál es la causa de la alteración de los biorritmos de mi gato?

Varios pueden ser los motivos, tantos, como gatos, pero vamos a reunirlos en tres grupos para poder reconocer en cuál de ellos hemos de incluir a nuestro gato nocturno.

Enfermedad:

Como nos pasa a los humanos, al gato puede costarle conciliar el sueño si no se encuentra bien o tiene dolor y molestias, e, incluso, sufrir algún tipo de insomnio que le impida descansar. Hemos de estar muy pendientes de los cambios de conducta de nuestro gato porque pueden ser la forma de comunicarnos que no se encuentra bien.

Por lo tanto, lo primero, como siempre, es visitar a nuestro veterinario de confianza para descartar cualquier problema físico.

Aburrimiento:

En muchas ocasiones el problema viene de que la familia con la que convive el gato pasa la mayor parte del día fuera de casa, dejando solo al gato en un espacio reducido y con pocos estímulos, lo que conllevará a que el animal se pase la mayor parte del día dormitando y descansando. En cuanto los humanos llegan a casa el gato se despierta eufórico y con toda su energía intacta. Buscará las interacciones sociales y familiares justo en el momento en que nosotros solo pensamos en descansar. Ello suele traducirse en un gato activo que salta sobre la cama, maúlla y demanda atención. No cabe duda de que los biorritmos de esta familia han de armonizarse o la convivencia será difícil.

Costumbre:

Los gatos son animales de costumbres y si ven que una actividad les reporta un beneficio no dudarán en usarla una y otra vez. Muchas veces, cuando nuestro gato comienza a molestarnos a horas intempestivas solemos acudir somnolientos para ver qué es lo que sucede, y en esa visita a nuestro gato, solemos acariciar su cabeza y hablarle para preguntarle porque nos ha despertado, incluso podemos llevarle con nosotros a la cama para acurrucarnos con él  en actitud protectora y que duerma tranquilo el resto de la noche. Este acto tan inocente a nuestros ojos puede reforzar la actitud de nuestro gato y hacer que mañana vuelva a intentarlo, ya que ha conseguido lo que quería, nuestra atención.

¿Cómo combatir el insomnio nocturno de mi gato?

Si convivimos con un gato que presenta un ritmo circadiano invertido hemos de convencerle de revierta su actividad para adecuarse al del resto de la casa. Para ello seguiremos un protocolo con un doble objetivo: aumentar la actividad diaria del gato y extinguir la costumbre ya adquirida.

Aumento de la actividad diaria:

El objetivo es muy sencillo: cansar al gato para que por la noche solamente desee dormir y recargar fuerzas para el día siguiente. El enriquecimiento ambiental es, como casi siempre, la base de una buena conducta felina. Hemos de ser capaces de ofrecer a nuestro gato un hogar agradable y, sobre todo enriquecedor, tanto desde el punto de vista del espacio como de la ocupación del tiempo.

En lo referente a la gestión del espacio, enriquecimiento ambiental, hemos de tener en cuenta varios aspectos:

Ofrecerles juguetes que estimulen su tremenda inteligencia y  los mantengan entretenidos durante nuestra ausencia. Estas distracciones no tienen por qué suponer una inversión grande, podemos acudir a remedios caseros del gusto de nuestro compañero. Los juguetes que les permiten emular la acción de la caza son los que más agradan a nuestros compañeros. Podemos también ofrecerle un juguete entretenido cerca de su lugar de descanso para que, en el caso de que se despierte antes que nosotros, pueda esperar sin aburrirse a que nos levantemos.

Es también importante ofrecer a nuestros mininos la posibilidad de la observación del exterior. Colocar una pequeña plataforma cerca de una ventana ofrecerá la posibilidad de pasar un largo rato oteando a los pájaros y la actividad exterior.

Si durante nuestra estancia en la casa vemos que nuestro compañero está disfrutando de una larga siesta podemos llamar su atención con una golosina o con una invitación al juego.

En cuanto a la gestión del tiempo, enriquecimiento ocupacional, siempre hemos de recordar que el gato, por naturaleza, necesita tener cierto control sobre su vida. Es importante que creemos una rutina de juegos y de actividades para darles la seguridad que les mantendrá emocionalmente estables.

Cuando lleguemos a casa y nuestro gato nos reciba alegre es importante que dediquemos algunos momentos para disfrutar de su compañía. Será una buena forma de finalizar la jornada para todos. Una jornada que nos ha agotado a humanos y a felinos por igual.

Extinción del hábito:

Paralelamente al aumento de la actividad diaria de nuestro amigo hemos de trabajar para eliminar de su rutina esa fea costumbre que ha adquirido casi sin darnos cuenta. Por mucha actividad que desarrolle el gato durante el día, si nosotros continuamos atendiendo al gato cuando nos despierta no conseguiremos nada.

Teniendo en cuenta que los gatos dejan de hacer aquello que no les reporta un beneficio y, por lo tanto, no merece la pena continuar con ello, solo podemos hacer una cosa: no atender a los intentos de llamar la atención cuando estamos dormidos.

Esto requerirá tiempo, paciencia y autocontrol por nuestra parte ya que inconscientemente tenderemos a levantarnos, llamarle e incluso darle alguna golosina para intentar que se calle. Si nosotros hacemos nuestra parte el gato poco a poco se irá convencerá de que lo mejor es dormir y esperar a que su humano se levante por voluntad propia.

 

Si mantenemos la calma, somos pacientes, constantes y cariñosos y ofrecemos a nuestro amigo la suficiente actividad diurna y un rato de nuestra atención, poco a poco conseguiremos que su ritmo se adapte al nuestro y se pueda disfrutar de una convivencia en paz.

María Jesús Sánchez González

María Jesús Sánchez González es terapeuta felina en Valladolid. Aborda casos de problemas de comportamiento con flores de Bach.

Website: www.comportamientofelino.es

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Comportamiento Felino

Comportamiento Felino es una iniciativa de María Jesús Sánchez González.