Errores en la alimentación de los gatos.

 

OFRECER CARNE CRUDA: Puede contener parásitos, bacterias y virus. Importante cocinarla siempre independientemente de que se trate de cerdo o vacuno. Además, por supuesto, siempre hemos de ofrecer a nuestro gato carne de origen conocido y controlado sanitariamente.

OFRECER PESCADO CRUDO: El pescado es una alimentación rica en proteínas, ácidos grasos, vitaminas y minerales, Pero contiene la enzima tiaminasa, que destruye a la vitamina B1, por eso el pescado ha de estar siempre previamente cocinado. Los pescados enlatados como el atún, las sardinas… hay que dárselo ocasionalmente y en pequeñas cantidades ya que son excesivamente grasos para ellos.

ALIMENTACION EXCLUSIVAMENTE CARNÍVORA: La alimentación exclusivamente carnívora podrá tener como consecuencia la falta de calcio que favorecerá los problemas óseos. A la carne le faltan muchas vitaminas hidrosolubles, yodo o biotina, que deben obtenerse con la comida. Además la fibra que regula el tránsito intestinal de nuestro gato no podrá ser obtenida de una alimentación carnívora.

ALIMENTACION EXCLUSIVAMENTE VEGETARIANA: Una gran parte de los nutrientes que necesita el gato los obtiene de la alimentación animal no vegetal. Por ejemplo los ácidos araquidónicos procedentes de las grasas animales o aminoácidos tan necesarios como la taurina. La vitamina A, necesaria para el buen estado de la piel, los ojos y el crecimiento sano también se obtiene de las proteínas animales.

HUEVOS: Los huevos aportan proteínas de alta calidad y también son ricos en vitaminas y nutrientes. Una vez a la semana podemos ofrecer a nuestro gato un huevo cocido, pero nunca ofrecérselo crudo. La clara de huevo cruda contiene una proteína llamada avidina que anula la acción de la biotina, que no solo contribuye al buen estado de la piel sino que también afecta directamente al buen funcionamiento del sistema nervioso. Por otro lado la yema de huevo cruda conlleva el conocido peligro de la salmonelosis que también puede afectar a nuestro gato.

LECHE: Aunque es muy rica en vitaminas y minerales no es tolerada por muchos gatos adultos, ya que estos no digieren la lactosa porque carecen de la enzima adecuada y les provoca diarrea. Sin embargo sí podemos ofrecer a nuestro gato productos lácteos con poca lactosa como el yogurt o el queso quark. La leche condensada deberá ser un pequeño premio delicatesen que se tomará muy de vez en cuando.

HUESOS: Las astillas de los huesos de pequeño tamaño, sobre todo los de aves, pueden lesionar el interior del sistema digestivo de nuestro gato. Además una elevada ingesta de huesos puede producir estreñimiento.

DULCES: No solo son poco apropiados para los gatos, sino que son hasta peligrosos. El chocolate contiene teobromina, una sustancia que el organismo del gato no puede digerir, lo que conlleva un peligro de intoxicación, provocando un aumento del ritmo cardiaco, diarreas, vómitos e incluso una entrada en coma.

COMIDA PARA PERROS: Esta está pensada directamente para ellos y para el gato posee un contenido en proteínas y grasas demasiado pequeño. La alimentación prolongada con este tipo de comida podrá llevara deficiencias y a enfermedades serias. Está permitido un pequeño escarceo al comedero del compañero canino, pero nada más.

 

María Jesús Sánchez González

María Jesús Sánchez González es terapeuta felina en Valladolid. Aborda casos de problemas de comportamiento con flores de Bach.

Website: www.comportamientofelino.es

Encuéntrame en Facebook

Comportamiento Felino

Comportamiento Felino es una iniciativa de María Jesús Sánchez González.