Operativo de rescate libera a 38 felinos de un criadero ilegal en Australia
Un impactante caso de maltrato animal salió a la luz en los suburbios de Perth, Australia, cuando las autoridades intervinieron un criadero clandestino donde 38 gatos y cuatro gallinas sobrevivían en condiciones insalubres, apilados entre desechos y sin acceso a cuidados básicos. La propietaria, una mujer de 53 años cuya identidad no fue divulgada, enfrentó cargos por infringir la Ley de Bienestar Animal de 2002.
La denuncia, presentada ante la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales en Australia Occidental (RSPCA WA), dio inicio a una investigación que culminó en febrero de 2025 con un allanamiento en una vivienda residencial en Gosnells. Allí, los inspectores descubrieron un panorama desolador: decenas de gatos de razas ragdoll y azul ruso —altamente demandadas en el mercado de mascotas— se encontraban hacinados en jaulas y corrales de distintos tamaños, algunos apilados unos sobre otros en un galpón de almacenamiento del patio trasero.
Condiciones inhumanas dentro del criadero
Según el informe oficial de la RSPCA WA, las heces y la orina se acumulaban hasta desbordar los confines de las jaulas, dejando a los animales con un espacio ínfimo para moverse o incluso recostarse sin entrar en contacto directo con sus propios desechos. Algunas de esas jaulas carecían por completo de camas, mantas o cualquier tipo de acondicionamiento, lo que agravaba aún más su sufrimiento.
Los exámenes veterinarios posteriores revelaron un cuadro crítico de salud:
- Enfermedades gastrointestinales y dentales en distintos grados de avance.
- Infecciones cutáneas y presencia masiva de pulgas, que indicaban una nula desparasitación.
- Delgadez extrema producto de una alimentación insuficiente o inadecuada.
- Alteraciones psicológicas por el confinamiento prolongado y la falta de interacción social.
Kylie Green, gerente de inspectores de la RSPCA WA, declaró: Estos animales fueron abandonados a vivir en condiciones espantosas, lo que les provocó daños físicos y psicológicos. Los exámenes veterinarios revelaron que algunos llevaban meses e incluso años sufriendo
. La gravedad de la situación llevó al magistrado Mark Millington, del Tribunal de Magistrados de Armadale, a señalar: Las fotografías y el video dicen más que mil palabras porque muestran las condiciones en las que estaban los animales. No se puede evitar reconocer que eso era espantoso; era repugnante
.
“Es inadmisible dejar que los animales prácticamente se las arreglen solos mientras uno intenta lucrar con ellos. Me alegra enormemente que los que pudimos salvar hoy estén sanos y felices, y que finalmente hayan obtenido justicia.” — Kylie Green, RSPCA WA.
El proceso judicial y las sanciones
La acusada inicialmente afirmó que tanto ella como dos familiares se encargaban de los animales, pero posteriormente modificó su versión, sosteniendo que solo había revisado a los gatos unas pocas veces durante el último mes. El tribunal no aceptó esta excusa y la declaró culpable de múltiples infracciones a la normativa de bienestar animal.
La sentencia incluyó ocho meses de prisión en suspensión, una multa de 4.000 dólares australianos y una inhabilitación por 10 años para poseer o estar a cargo de cualquier animal. Además, se le ordenó reembolsar aproximadamente 14.000 dólares australianos en concepto de costos veterinarios y gastos legales derivados del rescate y la rehabilitación de los animales.
Rescate, recuperación y adopciones
De los 38 gatos rescatados, 32 lograron recuperarse bajo el cuidado de la RSPCA WA y sus redes de voluntarios. Hasta la fecha, 15 gatos han sido adoptados por familias responsables, mientras que otros 20 permanecen en hogares de tránsito a la espera de un hogar definitivo. De las cuatro gallinas, tres sobrevivieron y también se encuentran en proceso de readopción.
Lamentablemente, seis gatos y una gallina no pudieron ser salvados debido a la gravedad de sus afecciones o al avanzado estado de deterioro. Estos casos subrayan la urgencia de detectar y erradicar este tipo de criaderos ilegales, donde el lucro prima sobre el bienestar animal.
Reflexiones sobre la cría clandestina y el bienestar felino
Sucesos como este ponen de relieve la importancia de adquirir mascotas solo a través de criaderos legales y responsables, o mejor aún, mediante la adopción en refugios y protectoras. Los criaderos clandestinos no solo violan las leyes de bienestar animal, sino que también generan animales con problemas de salud y temperamento que luego pueden ser difíciles de manejar.
Para quienes ya conviven con felinos, es fundamental contar con jaulas amplias y seguras si se requiere confinamiento temporal, y proporcionar camas confortables y limpias que favorezcan su descanso. Una alimentación balanceada y de calidad es clave para prevenir enfermedades, al igual que el uso de productos antipulgas y desparasitantes regulares. Por último, la limpieza diaria de areneros y espacios se vuelve más sencilla con limpiadores enzimáticos que eliminan olores y bacterias.
Este caso en Perth se suma a una larga lista de intervenciones que demuestran que la cría ilegal de animales no es un delito menor. La combinación de denuncias ciudadanas, inspecciones rigurosas y sanciones ejemplares puede ayudar a desmantelar estas redes y garantizar que ningún animal tenga que vivir como aquellos 38 gatos y cuatro gallinas.
Contenido original en https://www.clarin.com/internacional/rescataron-38-gatos-criadero-clandestino-vivian-hacinados-rodeados-excrementos_0_roX4AwnGH6.html
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